Antes de ser un fruto o un aceite, el higo chumbo (Opuntia) fue, para algunos pueblos de México, la planta huésped de un pequeño insecto que da un rojo intenso: la cochinilla.
Un insecto que vive en la penca
La cochinilla (Dactylopius coccus) es un insecto que vive en colonias sobre las pencas de los cactus del género Opuntia, de las que se alimenta.
Una vez secas, las hembras contienen ácido carmínico, un pigmento rojo. Hacen falta muchas: unos 70 000 insectos secos para obtener una libra de colorante.
Un saber ancestral en México
En la región de Oaxaca, pueblos como los zapotecas criaban la cochinilla mucho antes de la llegada de los españoles, más de tres siglos antes según algunas fuentes. El colorante servía, entre otros usos, para teñir textiles.
Las fechas exactas varían según los autores, pero la idea es la misma: una planta, un insecto y un saber transmitido durante largos periodos.
Un viaje con la planta huésped
Después, la cochinilla fue introducida fuera de México: en España, en las islas Canarias, en Argelia o en Australia, junto con sus cactus huéspedes. El higo chumbo viajó, pues, con ella.
¿Y hoy?
El colorante obtenido de la cochinilla se llama carmín (E120 en alimentación). Todavía se utiliza para colorear ciertos alimentos y cosméticos.
El aceite de semillas de higo chumbo, en cambio, procede de las semillas del fruto: es otra historia, la de las cooperativas del Souss, en Marruecos.
Descubre el aceite Atlas Pure
Atlas Pure: aceite de semillas de higo chumbo de Marruecos, producido por el GIE Targanine, una agrupación de cooperativas de mujeres.
Descubre nuestros productosFuentes: artículo «Cochineal» (Wikipedia) y las referencias citadas. Las fechas y las cifras varían según las fuentes.